sábado, 5 de junio de 2010
senderos perdidos
Nunca pierdas la oportunidad de escuchar a tu prójimo. No te olvides de donde vienes. Antes yo era de los que decía que los "te quiero",de tanto decirlos se gastaban y ya no significaban nada, eso era ser mezquino y desconfiado. Ahora no pienso igual. El terremoto no solo me remeció el suelo, sino que también la conciencia. A algunos el 8.8 no les hizo ni mella, no aprendieron nada.... Venia por un sendero, tamizado de hojas caídas. Miraba mi entorno, que es un cerro cercano, antes lo conocía al dedillo sus mil vericuetos, mas ahora está tan cambiado, que hasta me perdería .Así desconozco a gentes que creía conocer, perdida en sus pequeñeces y miserias, preocupada de cosas materiales, el último modelo de plasma o el celular de moda. Ayer abracé a mi tío Eduardo a quien admiro, quiero y respeto mucho. El no tiene ningún parentesco conmigo. Su gente lo tiene botado como un perro, eso me pone mal. 41 años de vivir casado con mi abuela deberían significar algo. Que se yo...un remedo de cariño, una gratitud porque por lo que yo ví él la hacía feliz..Eso debería agradecerse no?Quiera Dios que él se reencuentre con su perrita (así le decía) en el cielo. Ese machucao se lo merece, solo por ser un buen hombre y un gran ser humano.
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