
Me declaro con certeza un anti sistema, desde hoy abogaré por las causas perdidas, votaré por los candidatos que realmente representen mi forma de ver la vida, sin que nada ni nadie in fluya de forma alguna en mi independiente pensamiento. No voy a estar en la esfera de influencia de absolutamente ningún personajillo, que se crea con derecho a poner ideas en mi cabeza. Soy ahora un liberto, fui un esclavo durante mucho tiempo, solamente por el que dirán, ahora me importa un pepino el qué dirán.
Me auto declaro un ser con libre albedrio, vale decir para mí, lo que piense, sea lo que sea está bien mientras así lo sienta. Nada de remordimientos, solo valgo yo y nadie más vale más que yo.
Me declaro sordo a clamores ajenos, solo les prestare oídos si es algo beneficioso para mí y para mi entorno más cercano.
Aunque desde siempre ha sido una forma de vida, Declaro que ignoraré las modas pasajeras y me concentrare en mis gustos personales, aun en forma obsesiva, pues es algo íntimo y personal, que a nadie más le importa.
Declaro con firmeza que no trataré de influir en nadie ajeno a mi persona. Mi historia personal ha tenido muchos yerros en tal sentido y ahora suelo recriminarme ¿Quién soy yo para cambiar el destino de alguien más? , cada persona tiene el derecho de darse los tumbos que quiera, siempre y cuando sean sus decisiones. A los amigos que me pidan un consejo solo les diré que se equivoquen ellos solos, que ya no quiero tener en la conciencia un mal consejo, o una mala directriz. Opino que la persona perdida debe buscar su norte por sí mismo y eso es algo intrínseco e inherente a la vida misma, miles de decisiones se toman cada día. Soy de la idea fija que cualquiera decisión que tomemos ya estaba predestinada.
Hablando de universos paralelos, la decisión tomada, sea esta cual sea. Siempre acarreara consecuencias, pues nada es gratis en esta vida, ya lo dijo ese gran filósofo Hannibal Lecter, cuando canjeaba sus conclusiones por los recuerdos de Clarisse, ya me dio hambre, ñum,ñum,ñum
Reclamo mi derecho a rebelarme contra la injusticia y contra cualquier cosa que me perjudique, reclamo mi derecho al egoísmo, a ser absolutamente involutivo, a caminar para atrás si me da la gana, desde ahora. No quiero ser más el que siempre cede, intentando ser conciliador, ahora ya no me verá la gente como un tipo bueno.
Reclamo el derecho a tratar a las personas exactamente como ellas me tratan a mí, reclamo el derecho a rebelarme y a tener conciencia de mi espacio y mi metro cuadrado
Reclamo el derecho inalienable de renegar cuando quiera de estas palabras, pues el ser humano se caracteriza por ser voluble