Gracias gran hermano por favor concedido.Se que tienes mucha censura que aplicar y a veces te confundes con algunas buenas e inofensivas personas....como uno..¿viste?
Me tienes chato con tu la cuadratura de tu forma de operar. Orson Wells se quedo corto en su novela 1984..¿que pasa en tu cabecita de censor,de salvaguarda de las buenas costumbres y un honor mal cotizado?
A varias personas que conozco les ha pasado lo mismo y la pena les consume porque les haz quitado su piso o parte de su vida.¿Porque ocupas mal tus super poderes que los simples mortales no tenemos?
¡Ya esta bueno, esto no es dictadura¡ la santa inquisición ya expiro...ya no existe mas, solo queda gran hermano que se embriaga con su poder necio de poner mal a las gentes sencillas y como repito...indefensas
¡ya me hiciste enfadar¡ te felicito, es una anotacion mas en tu libro de novedades....gran cosa¡¡¡
domingo, 24 de julio de 2011
lunes, 11 de julio de 2011
no es aceptable..¿de que estas hablando Willis?
Después de todo, nos quejamos de llenos. Tenemos esa insatisfacción perpetua, que nos impide ser felices. Casi nunca estamos presentes en nuestro día a día, solo nos quejamos de que el tiempo no nos alcanza para hacer todo lo que deseamos hacer.
Resulta tan fácil romper ese círculo vicioso y hacer algo bueno por nosotros mismos, basta programarse y no importa si esa programación no se cumple del todo. Será paso a paso, Roma no se construyó en un día .Tenemos que hacernos de la paciencia de buda meditando bajo el árbol… ¿Qué son seis meses ¿…¿Qué son veinte años? …¿Qué es una vida?..En la perspectiva de Dios….la nada misma. Superemos las limitaciones de nuestro cuerpo físico, trascendamos a un nivel superior, que nos hará un poco más humanos… ¿Quién no desearía eso para uno?
¿Acaso nos deshumanizamos de a poco en esta vida tan acelerada? Centrándonos en otros aspectos más banales, mas pendencieros en el sentido de la insatisfacción interna que todos tenemos, cual mas, cual menos. Existe todo un registro de niveles de insatisfacción, que sale a relucir al tratar a las personas. Puede verse o al menos sentirse en su aura lo condenadamente feliz o infeliz, que es cualquier persona, con lo que le toco vivir. Al ingresar a un cuarto la demás gentes adivinan o presienten la buena o mala onda. La persona realmente equilibrada ha aprendido a conjugar los factores y se limpia como si nada, el polvillo del disgusto consigo mismo. Ha aprendido a ser tolerante y paciente y eso lo proyecta como un campo de fuerza que influye en los demás.
Todo forma parte de un plan y estamos inmersos en eso, nada ocurre por casualidad, todo tiene una razón de ser y por mínima que esta sea, somos parte de eso….grande o pequeño… ¡qué importa ¡
¿Para que intentar conocer el plan de Dios?...seamos arcilla en sus manos ¿acaso el hijo debe saber más que el padre? Seamos sabios y no intentemos siquiera indagar que quiere Dios de nosotros, dejémosle hacer y tal vez por una vez en nuestras vidas las aguas se aquieten y todo confluya a algo llamado felicidad verdadera.
Resulta tan fácil romper ese círculo vicioso y hacer algo bueno por nosotros mismos, basta programarse y no importa si esa programación no se cumple del todo. Será paso a paso, Roma no se construyó en un día .Tenemos que hacernos de la paciencia de buda meditando bajo el árbol… ¿Qué son seis meses ¿…¿Qué son veinte años? …¿Qué es una vida?..En la perspectiva de Dios….la nada misma. Superemos las limitaciones de nuestro cuerpo físico, trascendamos a un nivel superior, que nos hará un poco más humanos… ¿Quién no desearía eso para uno?
¿Acaso nos deshumanizamos de a poco en esta vida tan acelerada? Centrándonos en otros aspectos más banales, mas pendencieros en el sentido de la insatisfacción interna que todos tenemos, cual mas, cual menos. Existe todo un registro de niveles de insatisfacción, que sale a relucir al tratar a las personas. Puede verse o al menos sentirse en su aura lo condenadamente feliz o infeliz, que es cualquier persona, con lo que le toco vivir. Al ingresar a un cuarto la demás gentes adivinan o presienten la buena o mala onda. La persona realmente equilibrada ha aprendido a conjugar los factores y se limpia como si nada, el polvillo del disgusto consigo mismo. Ha aprendido a ser tolerante y paciente y eso lo proyecta como un campo de fuerza que influye en los demás.
Todo forma parte de un plan y estamos inmersos en eso, nada ocurre por casualidad, todo tiene una razón de ser y por mínima que esta sea, somos parte de eso….grande o pequeño… ¡qué importa ¡
¿Para que intentar conocer el plan de Dios?...seamos arcilla en sus manos ¿acaso el hijo debe saber más que el padre? Seamos sabios y no intentemos siquiera indagar que quiere Dios de nosotros, dejémosle hacer y tal vez por una vez en nuestras vidas las aguas se aquieten y todo confluya a algo llamado felicidad verdadera.
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